Qué es el RERA
El RERA es el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto. Lo llevan las autoridades laborales de cada comunidad autónoma y en él tiene que estar inscrita cualquier empresa que vaya a realizar trabajos con riesgo de exposición al amianto, según el RD 396/2006.
Dicho en corto: sin inscripción en el RERA no se puede tocar una cubierta de fibrocemento, ni para retirarla ni para repararla.
Qué garantiza y qué no
La inscripción acredita que la empresa cumple los requisitos de entrada: tiene la organización, los medios y el personal formado que exige la norma para este tipo de trabajos.
Lo que no garantiza por sí sola:
- Que el trabajo concreto esté bien planteado. Para eso está el plan de trabajo aprobado, que es específico de cada obra.
- Que la empresa trabaje en tu zona o que tenga medios para tu tipo de cubierta. Una cosa es estar habilitado y otra desplazarse a tu zona con plataforma.
- Que el residuo acabe donde debe. Eso lo acredita la documentación de la gestión al final del trabajo.
Por eso el RERA es el primer filtro, no el único.
Cómo comprobarlo antes de contratar
- Pide el número de inscripción y la comunidad autónoma en la que está inscrita. Una empresa que trabaja con amianto lo tiene a mano y lo da sin problema; la que se incomoda al oír la pregunta ya te está diciendo algo.
- Pide confirmación a quien lleva el registro. El RERA lo lleva la autoridad laboral de la comunidad donde la empresa tiene sus instalaciones principales (art. 17 del RD 396/2006): con el número y el CIF, ese servicio puede confirmarte si la inscripción existe y está vigente.
- Comprueba que el nombre y el CIF de la inscripción son los de la empresa que te va a facturar. No basta con que «trabajen con una empresa que sí está inscrita».
- Pide el plan de trabajo antes de empezar. Es específico de tu obra y tiene que estar aprobado por la autoridad laboral.
- Acuerda por escrito qué documentación te entregan al terminar, incluida la de la gestión del residuo.
Señales de alarma
- Un precio cerrado por metro cuadrado sin haber visto la cubierta.
- Prisa: «esta semana lo tenemos». El plan de trabajo tiene su plazo de aprobación y no se puede saltar.
- Proponerte que el material lo baje tu gente «y nosotros nos lo llevamos».
- Dar por segura una subvención antes de mirar si hay convocatoria abierta.
- No querer poner por escrito a dónde va el residuo.
Qué hacemos nosotros con esto
Solo pasamos solicitudes a empresas inscritas en el RERA, y comprobamos la inscripción antes de darles de alta. No es un sello de calidad —la calidad se ve en la obra—, pero es el mínimo por debajo del cual ni siquiera empezamos la conversación. Lo contamos entero en cómo elegimos las empresas.